Home > Sobre Roma > Historia > República Romana

<

República Romana

La historia de la República Romana, desde las Guerras Púnicas hasta la revuelta de Espartaco, hasta la a ascensión del emperador Octaviano Augusto


Según la opinión de Tito Livio la fundación de la República Romana, fue obra de Sesto Tarquino, hijo del último rey de Roma Tarquino el Soberbio. El periodo después de la dominación de los siete reyes de Roma sufrió una crisis militar y económica. Durante la República Romana, la ciudad fue teatro de batallas violentas, conquistando la mayoría de los territorios italianos y extranjeros

 

Entre estas empresas recordamos las Guerras Samníticas, (343-290 a.C.), la conquista de muchos territorios y obligaron a los Samnitas abandonar sus ambiciones territoriales y a dejar resarcir las legiones romanas. Con la Batalla de Telamón los Romanos contrastaron los celtas y conquistaron todos los territorios del centro Italia. En la Batalla de Benevento, los romanos derrotaron Pirro, rey del Epiro, que ayudó Roma en la guerra contra los Samnitas.

 


La historia del República Romana sufrió también las Guerras Púnicas, durante las cuales se enfrentaron las potencias más grandes de la época, Roma y Cartago. Después de la conquista de muchos territorios de la península italiana, los romanos empezaron la conquista de Sicilia. Los Cartaginenses interpretaron esta acción como una violación de los tratados existentes y declararon guerra a Roma, empezando la Primera Guerra Púnica. La guerra duró unos veinte años, desde el 264 a.C. hasta el 241 A.C., combatida sobre todo en el mar donde los romanos obtuvieron su primera victoria durante la Batalla de Egadi. En consecuencia de la guerra, el dominio territorial de Roma alcanzó gran parte de las islas de Sardegna y Córcega. La Segunda Guerra Púnica, fueron los éxitos de Aníbal en la zona de la Trilla y el Lago Trasimeno.

 

Publio Cornelio Scipione el Africano desafiando el Senado Romano como procónsul de Sicilia organizó y condujo la guerra bajo las paredes de Cartago, y Aníbal regresó a Italia después de dos años de combates. La famosa Batalla de Zama, (202 a.C.), señaló el fin de la guerra con la definitiva derrota de Cartago y con la conquista por la ciudad de Roma de los territorios del Mediterráneo. Los Cartaginenses, pero, no querían darse por vencidos y trataron de restablecer su ejército. Catón el Censor se alarmó y hizo el famoso discurso "Carthago Delenda Este", (Cartago tiene que ser destruida), que dijo a principio de la Tercera Guerra Púnica, que duró aproximadamente tres años, desde el 149 a.C. hasta el 146 a.C., batalla combatida sobre el suelo africano y concluida con la derrota de los cartaginenses. Cartago fue completamente destruida. Durante este periodo Roma asumió un poder muy grande y los problemas no tardaron en llegar. En la política interna, en efecto, muchos fueron los choques entre las facciones. A causa de las condiciones brutales en las que vivían los esclavos, Roma fue el teatro de batallas importantes con los rebeldes. Entre estas batallas recordamos la famosa Revuelta de Espartaco, el esclavo de la tracia que llegó a ser un famoso gladiador. En el 73 a.C., junto a algunos compañeros, se rebeló en Capua y huyó sobre el Vesubio. Desde este episodio empezó a ser muy sobresaliente el decaimiento de la República Romana.


 

El primer tentativo de "rescate" de la República fue la creación del primer triunvirato que vio al poder César, Craso y Pompeyo. Pero al final del acuerdo, en el 49 a.C., el Senado ordenó a César de regresar en Roma como un privado ciudadano y el 10 de enero, desafiando la imposición del Senado, César atravesó el Rubicone con sus tropas y empezó así la guerra civil con la famosa frase "Alea iacta est". César derrotando Pompeyo en la batalla de Farsalo, se asignó el título de dictador decretando la conclusión de la era republicana. César fue asesinado en el marzo del 44 a.C. pero su muerte, contrariamente a las intenciones declaradas de los conjurados, no llevó a la restauración de la República sino a un nuevo período de conflictos y de guerras civiles. En Roma se disputaron el poder Octaviano, Augusto y Marco Antonio. La guerra civil entre Octaviano y Marco Antonio se concluyó con la batalla de Azio en el 31 a.C., durante la cual el futuro César Octaviano Augusto derrotó a su histórico rival. Desde aquel momento empezó la Roma Imperial y el poder llegó a ser heredero por la calle dinástica o impuesto por las fuerzas armadas.

Consejos


¡No hay consejos! ¡Entra y escribes tú el primero!

Consejos desde los social network